¿Será un éxito el iPhone?

Faltan unas horas para el iPhone salga al mercado. El eterno rumor de un móvil hecho por Apple se convirtió en realidad cuando Jobs lo enseñó en la keynote del pasado mes de enero, iniciando la campaña de marketing de más éxito y posiblemente la más barata de todas las realizadas por la compañía.
La especulación fue mucha durante estos meses y Apple, como siempre, manejó los tiempos de forma excelente. Soltando pinceladas de vez en cuando y dejando que internet hiciese su trabajo, pero todo eso es pasado y ahora toca enfrentarse a la cruda realidad del mercado.
¿Será un éxito el iPhone? ¿Su comercialización provocará problemas de orden público?
No creo que se llegue a tanto, sin duda se venderá bien, por lo menos los primeros cargamentos serán devorados por los fanboys. Luego vendrá la avalancha de fotos abriendo la caja, análisis independientes y visiones más sosegadas.
Y es que el iPhone provoca sentimientos encontrados, como dispositivo es muy apetecible, pero su vinculación en exclusiva a una operadora con mala prensa en USA y a una tecnología de transmisión de datos obsoleta (EDGE) harán pensarselo a más de uno.
Pero al fin y al cabo eso son detalles de la versión 1.0. El iPhone es una prueba de concepto, la puesta en marcha de un nuevo modelo de negocio en la telefonía móvil. Desde la activación del SIM desde casa y vía iTunes a la distribución de software también a través de iTunes, o la inclusión de una tarifa de datos sin límites, a poco que funcione, hará cambiar el modelo de negocio.
Lo importante no son los politonos del teléfono, lo es un interface de usuario pensado para el usuario. La usabilidad del iPhone parece garantizada, al final lo que hacemos principalmente es llamar por teléfono, si el iPhone consigue que sea una tarea sencilla e incluso placentera, se habrá ganado a unos cuantos usuarios, además de a los gadgetófilos.
Si en Nokia, Sony-Ericsson, Movistar o Vodafone no ven eso, se centran en criticar los puntos débiles del aparato, y nos siguen ofertando alternativas que realmente no lo son, no tardarán en ver como Apple les levanta el negocio delante de sus propias narices.
Y si no se lo creen, que pregunten a las casas de discos.