
La carta de despedida de Jobs es corta:
“Al Consejo de dirección de Apple y a la Comunidad Apple:
Siempre he dicho que cuando llegase el día en que no pudiese cumplir mis obligaciones y expectativas como Consejero Delegado de Apple, sería el primero en hacerlo saber. Desafortunadamente, ese día ha llegado.
Por tanto dimito como Consejero Delegado de Apple. Me gustaría seguir sirviendo, si el Consejo lo considera oportuno, como Presidente del Consejo, director y empleado de Apple.
Recomiendo se ejecute el plan de sucesión y se nombre a Tim Cook Consejero Delegado de Apple.
Creo que los días más brillantes e innovadores de Apple están por llegar. Me gustaría verlos y contribuir a su éxito en un nuevo cargo.
He hecho a los mejores amigos de mi vida en Apple, y quiero daros las gracias por los años en que he podido trabajar con vosotros.
Steve ”
El estado de salud de Jobs indicaba que tarde o temprano podría suceder. El cambio de rol de Jobs es la solución a una situación de provisionalidad que se estaba prolongando en el tiempo. En el corto plazo no creo que cambie mucho, Cook ya estaba ejerciendo de CEO de Apple y Jobs sigue en la compañía aunque liberándose del día a día.
A más largo plazo es difícil saber y los acontecimientos estarán marcados por la evolución de la salud de Jobs.