
Ya se que a muchos les decepcionó la keynote del pasado martes. Que si no bajaron los precios, que si no hay netbooks,… Pero a mi personalmente me gustó por dos motivos que puede que hayan pasado un tanto desapercibidos.
El primero es que Apple sigue pensando en los Mac, la pata de los ordenadores parece más robusta que nunca y Apple sigue invirtiendo en los Macs y en el OSX, verdadero sustento de la compañía. En los últimos meses parecía que todo eran iPhones e iPods, pero no, en Cupertino no se han olvidado de nuestros queridos Macs. En un mercado que parece estar migrando a los portátiles de forma masiva, Apple se presenta más fuerte y líder que nunca.
Por otro lado y antes que las nuevas características de los MacBook o su nuevo aspecto, se nos habló de un nuevo proceso de producción, el famoso Brick. Espero, y así parece por lo visto, que el nuevo proceso redunde en una mejora en los acabados y en la calidad general. Si la industria apuesta por bajar los precios a base de bajar la calidad, Apple se desmarca con lo contrario. Bien por Apple, ya que últimamente comenzaba a dudar sobre los controles de calidad de la empresa.
También hubo errores, a mi juicio tres grandes:
La eliminación de los puertos Firewire 400 en toda la gama, algo que es más grave en los MacBook ya que se quedan sin ningún Firewire y sin modo Target.
La falta de opción de pantallas mate en los MacBook Pro, algo que echará para atrás a los compradores profesionales y que da valor a los modelos que se ofertan ahora en la tienda de restaurados.
La presentación de un nuevo Cinema Display en exclusiva para los nuevos MacBook, ¿tanto costaba añadirle un puerto DVI o cambiar los paneles de los actuales Cinema Display a uno retroiluminado por LED?
Por cierto, el nuevo MacBook ¿no os recuerda al PowerBook de 12″?