el pecero

4 octubre 2006 a las 10:19 pm

Zune

Quería hablar en esta columna del Zune, pero veo que mi amigo Reixa se me ha adelantado con unos comentarios bastante acertados, me alejaré pues de de los temas relacionados con el aparato para no repetir ni cansar a los que me leéis. De todas formas me ha llamado la atención la forma en que en el lado iPod se han cerrado filas entorno al reproductor blanco.

No deja de ser curioso y supongo que envidiable por todos los responsables de marketing de la competencia, esa capacidad de implicación de los usuarios con los productos de la manzana. Una implicación a veces enfermiza que puede llevar al sujeto a negar la evidencia para sólo admitir lo que considera justo. Y es que a pesar de todas las putadas que la compañía les haga, siguen creyendo y manteniendo su mundo.
antidrm.jpg

Apple ya fabrica todo en China, con unos controles de calidad tirando a bajos, prueba de ello son los múltiples fallos de las primeras versiones de las máquinas Intel, muchos de ellos debidos a pobres implementaciones. Ya nada distingue internamente a un MacBook de un portátil Asus, de hecho ambos se fabrican en el mismo sitio, pero no importa. Todo está bien en el Mundo Feliz de la manzana.

En el lado del Zune, no existe un pensamiento único, los usuarios estamos acostumbrados a que los fabricantes sólo busquen nuestro dinero y nunca los veríamos como un amigo. Si me ofreces algo que me interesa a buen precio te lo compro, pero no comulgo con tu religión y es posible que el próximo sea de otro fabricante. ¡Viva la promiscuidad informática!.

Pero hay algo en el que los dos lados si coinciden y mucho, y es el de cortar nuestras libertades individuales, poco a poco nos van colando sus DRM hasta el punto de que el Zune no nos deje reproducir más de tres veces una canción que hayamos transmitido de un dispositivo a otro. Da igual que seamos los autores de la misma o tengamos todos los derechos sobre la misma. En el iPod no se llega a esos extremos, de momento, pero saben que la única forma de atraer a los grandes estudios cinematográficos para vender sus películas es asegurándoles un sistema de protección férreo.

Ayer se celebró el día mundial contra el DRM, aún estamos a tiempo de parar esta locura. No nos convirtamos en defensores de los intereses económicos de unos pocos. No dejes que tomen el control de tus máquinas, sean de color beige o blancas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*